domingo, noviembre 13, 2016

La academia de innovación, un proyecto interdisciplinar hecho por estudiantes universitarios chilenos

La Academia de innovación es un proyecto para transformar la docencia universitaria que lidera en la Universidad de Concepción (Chile) la brillante neurocientífica chilena Jacqueline Sepúlveda

Se propone que los estudiantes universitarios se interesen por problemas cuya solución requiere la colaboración de diferentes disciplinas.
Para ello, la profesora Sepúlveda ha logrado que su universidad abra un espacio en el horario y que los estudiantes interesados (muchos de ellos de enorme capacidad) se organicen en grupos que investigan sobre diversas temáticas.
Lograr universitarios abiertos y comprometidos con el mundo ha sido un desafío histórico de la universidad. En España se intentó en los 90 con las materias de libre configuración, que los estudiantes de Ciencias cursaran materias tales como la poesía o la literatura, y los de Letras que hicieran algún curso sobre el cosmos.
La planificación actual de la universidad española no lo permite. Así que tenemos un panorama profesionalizante pero algo cojo para los líderes del futuro que se quieran comprometer con una sociedad con problemas.
Interesados por los entornos personales de aprendizaje (cuya exploración y crecimiento podría ser una forma de acelerar la potencialidad de sus grupos de trabajo), hablamos de lo que supone el conocimiento universitario, la forma en que se ha involucrado a los estudiantes en el aprendizaje y sus aspiraciones.
Tengo la suerte de compartir un debate sobre lo que mueve a estos conversadores incansables que son los estudiantes universitarios chilenos de la UdeC a formar parte de la academia. Así que el debate (a partir de sus propias inquietudes formando parte de este grupo) ha sido más rico que una charla sobre PLEs, que han ido apareciendo y articulándose dentro del conversatorio.
Francisco, uno de los estudiantes, señala que "ante un problema de la gente corriente que hizo la profesora, toda la clase dimos opiniones académicas". Esto nos hizo debatir sobre cómo la universidad selecciona y da prioridad a determinado conocimiento, del estatatuto del conocimiento dentro de la universidad, cuando, tal y como recalca Francisco, "la ciencia está en todos los lados". Hay resistencia a abordar problemas reales porque "los problemas científicos son cómodos para los propios académicos" (Juan), lo que provoca las risas de todos. Esto hace que muchos universitarios queden "atorados en mi carrera" (Juan Pablo). Se pretende generar valor en las zonas grises de la ciencia. Es una responsabilidad de la universidad. No es ingenuo y puede ser provechoso. Esto me hace acordarme de mi amigo Alan Jenkins, catedrático emérito de Geografía en Oxford Pembroke College y promotor por el mundo de la investigación básica en la que sumergir a los graduados  Linking Teaching and Discipline Based Research y Supporting Undergraduate Research and Inquiry 
Otro estudiante, Guillermo, está interesado en que la universidad le permita tener sueños y emociones. Este futuro ingeniero quiere fabricar cosas. En la Academia ha encontrado un espacio donde poder emprender (ese vocablo tan querido a determinado pensamiento neoliberal pero que en sus palabras es virgen y genuino).
Karin también quiere cambiar el mundo. Proveniente de una carrera de ciencias sociales cree que deben ser valientes y hacer trabajos transdisciplinarios. Para Marcelo es posible porque, dice, "soy un estudiante de una malla curricular abierta y tengo más herramientas que mis compañeras de una malla curricular cerrada". Aquí aprovechamos para hablar, primero, de metodologías universitarias como los proyectos (donde ya están dentro de la Academia de innovación, pero aún no en sus respectivas carreras) y por otro lado de internet, el conocimiento disponible y las herramientas pero, también, de las relaciones que se establecen, de su identidad digital y de la posibilidad de crecer compartiendo con los demás conocimiento no solo filtrado sino también producido. Esto sorprende a estos  aventajados estudiantes. La posición de muchos jóvenes en internet es la de espectadores con actitud juguetona.
Qué oportunidad para transformar el currículo universitario, encorsetado en papeles grises y una fortalecida burocracia. Una burocracia que dice apoyar la excelencia. 
Qué servicio daríamos si los futuros profesionales pensaran en la universidad en los problemas de la gente corriente.
Han surgido varios proyectos de este conversatorio para pensar con los demás. Vds. pueden promover en sus grupos estos proyectos. Tienen que aprender a generar conocimiento científico y a difundirlo. A ser, más que consumidores, productores consumidores o "prosumidores". También a ser, más que personas geniales, comunidades de aprendizaje. Y, quizá algún día, pueden plantear proyectos a sus profesores en sus respectivas facultades.
Me han regalado una gorra de la academia de innovación. Espero llevarla con honor.

2 comentarios:

Luis Miguel Iglesias Albarrán dijo...

Interesantísimo proyecto, Joaquín.
Muchas gracias por compartirlo.
Lo seguiré atentamente en la red. Sin duda, merece la pena.
Saludos desde el Sur.

Joaquín Paredes dijo...

Gracias Luis Miguel, es una gente con mucho valor, como tú. Un abrazo