lunes, septiembre 03, 2012

No al plagio, desde la ética profesional y la libertad de expresión

Como habréis visto en mis comentarios en Twitter y Facebook, he publicado un capítulo sobre usos de un sitio web en Cómo enseñar utilizando las redes sociales, publicada a finales de julio de 2012 por editorial Altaria.
La autora del sitio web comentado en ese capítulo ha mostrado su disconformidad con su contenido. Lo ha dicho en las redes sociales, y a finales de agosto en un blog específico y con una recogida de firmas para la retirada de la obra o el capítulo. La especie se distribuye viralmente.
Quienes saben de estos jaleos proponen una solución privada de las partes. No me he sentido particularmente invitado a ese diálogo. Esperaba que hoy, primer día hábil del curso, se concretara una. Parece que no llega. Que no sea este posteo otro motivo de insulto a nadie, por mi respeto a todos los que trabajamos en la enseñanza.
En su petición de firmas la persona agraviada por el enfoque de mi capítulo no habla de plagio sino de "errores de contenido, de autoría y de uso (..) Los autores no me nombran como autora, han deformado la idea y la editorial esta haciendo uso comercial". Y pide respeto a la cultura 2.0.
Sin embargo, de la lectura del hashtag que agrupa esta causa en Twitter se desliza que lo he copiado, plagiado, hasta robado. Que es una obra derivada -no lo es-. Leyendo los comentarios que vierten quienes firman una petición en Internet se llega a parecida conclusión. Creo que el nivel de confusión que se ha inducido es descorazonador. Tampoco es ejemplar entre educadores el uso de las redes sociales para ventilar temas que acaban afectando a la honorabilidad de las personas.
La asociación "profesor universitario" y "plagio" tiene mucho morbo, pero dan pocas ganas de leer. Si el lector tiene un rato le propongo que compare el famoso capítulo y el sitio web.


Nuestra aproximación a esta web fue académica, analizando bajo nuestro prisma qué propone ese espacio y haciendo nuestra propia lectura y propuesta de explotación (como se dice en el argot pedagógico), similar a una guía de visionado de un vídeo o un comentario de texto de un clásico literario, que sirven de guía a un profesor que se pone a utilizar esa herramienta; mientras simultáneamente manteníamos el plan de la obra que se nos propuso (unos interrogantes comunes que debíamos abordar). Lógicamente, la primera fuente de información fue la web que estábamos analizando.
Las 2 primeras páginas intentan presentar la herramienta y el propósito de nuestra aproximación. En la primera página se analiza el propósito del espacio web y la mecánica de participación en el mismo. En la segunda página indicamos que nuestro análisis o explotación didáctica nos lleva a identificar en dicho espacio la posibilidad de trabajar un buen puñado de competencias (otra palabra del argot educativo) para estudiantes y profesores de los niveles no universitarios y un paquete de temas que reagrupan las herramientas identificadas por las etiquetas que han venido proponiendo los autores que participan en ese espacio.
Las 2 siguientes páginas siguen el plan de la obra "Cómo enseñar utilizando las redes sociales" propuesto por su coordinadora, con preguntas identificativas de la experiencia "El kiosko de las chuches". Esto nos pareció que podría ser confuso pero, aclarado al principio que no somos los autores y habiendo señalado que lo que hacemos es una propuesta de explotación, damos respuesta en estas 2 páginas a los interrogantes básicos que se nos propuso por la coordinación de la obra, con la misma redacción que nos pedía el plan.
Las siguientes 12 páginas son "para completar la excelente herramienta del kiosko. Proponemos algunas posibilidades de aplicación en el aula". Con un formato para agilizar su lectura en tabla se incluyen unas 70 herramientas de las más de 400 que han sido identificadas por el sitio web comentado y 4 grandes niveles de uso (infantil, primaria, secundaria, formación de profesorado), donde hacemos nuestra propia propuesta. Lógicamente, todo esto pretendía iluminar otra forma de trabajar con propósito educativo con herramientas disponibles en una web que las recopila a su vez de la web.


Vaya nuevamente todo nuestro reconocimiento a la autora -y a todos los profesores que han contribuido al kiosko-, como se lo hemos expresado en otras ocasiones vía Twitter, incluso cuando le informamos en un mensaje privado de que íbamos a hacer un artículo corto y la autora nos remitió a la documentación de esta web que comentamos.
Entiendo su disgusto pero no que se acabe hablando de plagio o induciendo un trending topic donde todo el mundo imagina lo que quiere. Considero que el plagio es repugnante. Además es un crimen obsceno en la Academia. Sería ridículo de todo punto copiar algo que (como se indica en el capítulo) está en una URL concreta, http://kioskodechuches20.com, en cuyo contenido queda clara la autoría. ¿Quién, leyendo el capítulo y visitando el sitio no llegaría a espantarse?
Sobre el lucro decir que no hemos recibido ningún dinero de la editorial para realizar esta contribución y que vivo de cumplir mis obligaciones docentes, de mi profesionalidad.
Creo que está en juego mi libertad de expresión. Suena a cursilada decir esto... Dicho llanamente, opinar con algún fundamento de algo. Me puedo haber equivocado en el enfoque del capítulo, haber cometido un error al no poner como AUTORA en vez de ADMINISTRADORA a Lara Romero, o atribuir la idea a alguien que declaraba la propia autora que era quien tuvo la idea, pero creo que no merecía que se me acusara de plagio, ni que se pida que quemen mi capítulo, ni este jaleo por hacer una propuesta a favor del uso de este sitio web.
A quien me pregunta le contesto mediante emails, como en privado, buscando el diálogo. A quien no me pregunta no me parece que le vaya a sacar de su confusión.

3 comentarios:

Dácil González dijo...

¡Qué sorpresa al leer este post! Llevamos mas de un mes esperando y sinceramente, a estas alturas, no pensé que hubiera aclaración por su parte.

Como muy bien ha explicado, la autora del sitio web y del Kiosko de Chuches 2.0, Lara Romero, mostró su disconformidad con el contenido,autoria y uso que se da al proyecto en su capítulo. Este malestar lo mostró desde el momento que le llegó el capítulo al correo (finales de julio) y lo primero que hizo fue ponerse en contacto con usted para hacerle llegar su disgusto y disconformidad con el mismo. Al no recibir respuesta se puso en contacto con la editorial para solucionar el asunto de inmediato. A las redes sociales ha llegado después de varias semanas esperando respuesta y actuación por parte de la editorial. La persona agraviada, como dice en su post, intentó una solución privada a este "jaleo", solución que, a día de hoy, sigue sin tener, a pesar de que la editorial dejó por escrito que el primer día de septiembre se pondría una aclaración en la pagina web.

Lara Romero jamás ha acusado a nadie de plagio, de hecho recuerdo varios tuits en los que corrige rotundamente a todos los kioskeros que le acusan de esto, Lara Romero solo defiende su trabajo y el de cientos de personas que llevan colaborando con ella para que salga adelante, Lara Romero lo único que quiere es que se elimine dicho capítulo porque deforma la idea de este proyecto cooperativo (premiado por el Ministerio de Educación). 

El hastag del que habla, no fue Lara Romero la que lo promovió sino los más de 200 kioskeros que nos sentimos también disgustados con su trabajo (disgusto que usted se olía porque el 9 de julio usted tuiteo un perdón kioskeros por el trabajo realizado, le copio enlace del mismo https://twitter.com/jparedeslabra/statuses/222378389976252417). Usted habla de libertad de expresión, también la tienen las 500 personas que han firmado a favor de la petición de Lara Romero.

Después de leer los primeros tuits, me entró una gran curiosidad y me acerque a "La Casa del Libro" para adquirir la obra y poder leer el capítulo. 

Lo he leído varias veces y creo que se hace una aproximación errónea en todos los sentidos. Me parece licito que se haga una lectura personal y que se pongan puntos de vistas sobre algo pero antes hay que investigar y conocer a fondo el proyecto a tratar, lo que no me parece licito es que se ponga como administradora a la autora (cuando era de sobra conocido ya que meses antes de la publicación mantuvo contacto con Lara Romero y ella les ofreció su ayuda). En el sitio web del Kiosko de Chuches esta bien visible la Licencia CC a la que se acoge en la que se deja claro que hay que nombrar al autor, que no se puede hacer uso comercial y no se pueden hacer obras derivadas. 

Todo este jaleo no creo que se hubiera generado si el post que usted ha escrito se hubiera producido hace semanas o incluso si se hubiera puesto en contacto con ella por la vía privada (tiene su email) tampoco si la editorial hubiera puesto solución al mismo de inmediato y no retrasándolo a septiembre (dando a entender que ya se le pasaría u olvidaría a la persona agraviada). Lo que pide Lara Romero no es tan complicado ni difícil de entender, solo lucha por su trabajo y su proyecto (cosa que haríamos todos, incluso usted), son dos años de duro trabajo y pide respeto por el mismo. Los que participamos del hastag #SomosKioskeros queremos también una solución porque formamos parte de este proyecto, porque admiramos el trabajo de Lara Romero y porque nos parece del todo errónea la propuesta de uso que se hace del Kiosko de Chuches 2.0.

Carlos Baiz Nuñez dijo...

Sr. Paredes Labra,

Después de leer su post, todavía me resulta curioso que no resuelva todos los errores incurridos y analizados por Lara Romero en el blog de SomosKioskeros.

Su énfasis más importante está en el tema de la autoría, cuando quedan temas sin responder en su post, como:

- Se nombra como eperiencia o actividad y no es ninguna de las dos cosas.

- Las etapas son erróneas.

- La metodología de trabajo del Kiosko es errónea.

- Error en los objetivos del proyecto.

Por no seguir enumerando más.

Usted tenía toda la información al alcance de pocos clicks. La wix creada por Lara Romero con motivo del concurso del ITE, recopila toda la información metodológica y pedagógica de este galardonado proyecto. Sin embargo, ha hecho caso omiso a la colaboración de Lara y ha publicado lo que usted ha querido.

Le reitero lo que hace semanas comenté en el blog de Somoskioskeros: rectificar no es sólo de sabios sino de sentido común.

Reconozca todos los errores incurridos en este capítulo y pídale usted mismo a la editorial la retirada del mismo. Que sepa, que ha sido usted mismo quien se ha manchado con el resultado de su publicación.

Le invito a leer de nuevo el post en SomosKioskeros y verifique que no se le acusa de plagio http://somoskioskeros.wordpress.com/2012/08/22/somoskioskeros/#comments

Atentamente,

Carlos Baiz Nuñez

Joaquín Paredes dijo...

Hola Carlos, sobre el capítulo, creo que tengo todo el derecho a proponer una mirada educativa al proyecto. Ya me disculpé de no atarlo bien todo, profesionalmente nunca quedo satisfecho. Hola Dácil: algunos amigos de Lara tenían ganas de que esto no se muriera en agosto... El 2 de agosto había una palabra dada, pero ante la duda, se siguió. Me he mantenido callado para no estropearlo. No me quejo de nada, me preocupa la deriva. 500 contra uno, esto es lo que me parece que es un mal ejemplo si estamos trabajando con adolescentes en los institutos. Cuando se inicia un linchamiento ya no hay quien pare, y luego nos preguntamos por qué, las palabras son como cuchillos, se leen, se releen, se duerme mal, se quiere ser más ingenioso, se piensa en el público que se asoma al espectáculo... No es nada recomendable como experiencia.